La Organización Mundial de la Salud informó que desde el 21 de junio se registraron más de mil 300 muertes adicionales en Europa atribuibles a una ola de calor extrema impulsada por el cambio climático. Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general del organismo, subrayó que Europa se calienta al doble de la media global y llamó a implementar planes de acción contra el calor y el calentamiento. En este contexto, 150 millones de personas enfrentaron temperaturas extremas, con cierres de escuelas y colapsos en redes eléctricas.
Francia reportó casi mil fallecimientos extras entre el 24 y el 27 de junio, en el pico de una ola de calor de gravedad excepcional según la agencia de salud pública. Las cifras provisionales, que afectan principalmente a mayores de 65 años y se concentran en domicilios, se revisarán al alza con datos completos. Temperaturas récord superaron los 43 grados en varias regiones, mientras tormentas violentas con granizo y vientos fuertes azotaron el centro del país.
En paralelo, Alemania alcanzó 41.7 grados, Polonia 40.5, República Checa 41.9 y Hungría 40.7, con afectaciones en hospitales sin aire acondicionado y aumento de emergencias. Las autoridades europeas monitorean el fenómeno, que ya dejó víctimas adicionales en otros países, y enfatizan la necesidad de medidas preventivas ante la persistencia del calor.
