Oaxaca mantiene su lugar destacado entre los principales estados productores de mango en México, con una cosecha anual que supera las 200 mil toneladas y que representa una fuente directa de ingresos para miles de familias del campo. Según la Secretaría de Fomento Agroalimentario y Desarrollo Rural (Sefader), este fruto se ha consolidado como uno de los pilares del sector agroalimentario estatal, tanto por el volumen generado como por su relevancia económica en zonas de larga tradición agrícola.
El secretario Víctor Leyva explicó que el mango se cultiva en más de 20 mil hectáreas, distribuidas principalmente en la Costa, el Istmo de Tehuantepec y la Cuenca del Papaloapan, donde participan alrededor de 8 mil productores. Estas regiones ofrecen las condiciones climáticas ideales —lluvias estacionales, periodos de sequía y suelos bien drenados— que favorecen la calidad, el sabor y el rendimiento de las huertas. Para la temporada actual, las autoridades anticipan un ciclo positivo, respaldado por el comportamiento del clima y el acompañamiento técnico que se ofrece a los productores. La Sefader mantiene vigilancia sanitaria y seguimiento productivo para prevenir plagas y enfermedades, al tiempo que impulsa prácticas que mejoran la competitividad del mango oaxaqueño en el mercado nacional. “La producción de mango no solo representa ingresos para las familias del campo, también dinamiza la economía regional”, señaló Leyva.
En el contexto nacional, México se mantiene como el principal exportador mundial de mango fresco, con más de 415 mil toneladas enviadas al exterior cada año y una derrama económica superior a los 600 millones de dólares, de acuerdo con la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural. Junto con Guerrero, Sinaloa, Nayarit y Chiapas, Oaxaca contribuye de manera importante a esta producción, especialmente en la franja del Pacífico. La cosecha inicia entre enero y febrero y se prolonga hasta agosto, alcanzando su mayor volumen entre abril y agosto. En este periodo abundan variedades como Ataulfo, Kent, Tommy Atkins, Manila y Keitt —esta última disponible prácticamente todo el año—, que satisfacen un consumo promedio de 12.4 kilogramos por persona al año en el país. Aunque la producción es sostenida y la demanda constante, el principal reto radica en fortalecer la comercialización, mejorar los precios para los productores y avanzar en procesos de valor agregado. Así, el mango sigue siendo un fruto apreciado en las mesas mexicanas y una pieza fundamental del campo oaxaqueño.
