Oaxaca se posiciona como uno de los estados más afectados por el gusano barrenador en México, según datos recientes del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica). De los 14 mil 102 casos acumulados a nivel nacional entre 2025 y 2026, la entidad reporta 2 mil 234 notificaciones, lo que representa aproximadamente el 16 por ciento del total. Estas incidencias se concentran principalmente en regiones como el Istmo de Tehuantepec y Tuxtepec, donde factores ambientales y ganaderos facilitan la proliferación de esta plaga. El Senasica ha registrado 78 nuevos casos de miasis por gusano barrenador, colocando a Oaxaca en el segundo lugar nacional por acumulados, solo detrás de Chiapas con 5 mil 557. Otros estados como Veracruz (2 mil 98), Yucatán (mil 606) y Tabasco (mil 105) también presentan cifras significativas, mientras que 12 entidades adicionales reportan desde uno hasta más de 600 casos.
En cuanto a los casos activos, Oaxaca ocupa el primer sitio con 172, seguido de cerca por Chiapas (150) y Veracruz (145), con Guerrero, Yucatán, Quintana Roo y Puebla registrando entre 92 y 34. Los animales más impactados incluyen bovinos, caninos, suinos, equinos y ovinos, destacando la vulnerabilidad de especies domésticas y de granja. Dentro de la entidad, municipios como San Pedro Tapanatepec lideran con 201 casos acumulados, seguidos por San Juan Bautista Tuxtepec (100), Santa María Chimalapa (99), Santiago Niltepec (91), Santo Domingo Zanatepec (84) y Loma Bonita (52), entre otros. Esta distribución subraya la necesidad de intervenciones focalizadas en zonas rurales.
El gusano barrenador surge cuando una mosca deposita huevos en heridas superficiales de mamíferos, y las larvas eclosionan en 12 a 14 horas para alimentarse de tejido vivo durante cuatro a ocho días. Posteriormente, caen al suelo, se convierten en pupas y emergen como moscas adultas en siete a diez días. Las infestaciones comúnmente ocurren en sitios como el ombligo de neonatos, heridas por castración o descorne, o incluso picaduras de garrapatas. Ante este panorama, el Senasica enfatiza la importancia de medidas preventivas para mitigar el impacto en la salud animal y la economía agropecuaria.
