La diseñadora oaxaqueña Araceli Huerta consolidó su posición como referente del diseño contemporáneo tras su reciente participación en Espacio Vogue, celebrada en el hotel Four Seasons de la Ciudad de México. En este escaparate de alta curaduría, que reúne las narrativas más vanguardistas de la moda en Latinoamérica, la creativa presentó su colección Primavera-Verano 2026. La propuesta destacó por la convergencia de textiles tradicionales y cortes modernos, logrando una recepción favorable entre los asistentes y especialistas del sector, quienes valoraron la solidez de una marca con más de cuatro décadas de evolución en el mercado premium.
Durante la jornada inaugural, el trabajo de Huerta recibió un impulso significativo cuando la editora de Vogue México y Latinoamérica, Karla Martínez de Salas, lució una pieza emblemática de la colección. Se trató de un vestido confeccionado en lino que integró técnicas de crochet, deshilado y bordado, cuya elaboración tomó entre tres y cuatro meses de trabajo coordinado entre el taller de la diseñadora y artesanas de San José del Progreso. Este gesto fue recibido por la creadora como un reconocimiento a sus 36 años de trayectoria formal, reforzando la visibilidad de los procesos artesanales oaxaqueños en contextos de lujo y profesionalización internacional.
Al reflexionar sobre el impacto de esta plataforma, Huerta calificó el evento como un espacio profesional clave para la exposición de joyería, calzado y textiles. La diseñadora, quien inició su formación en la costura a los 15 años, subrayó que este éxito es el resultado de un proyecto que nació como un sueño personal y que hoy se posiciona como una de las marcas más sólidas del estado. Su presencia en esta edición de Espacio Vogue no solo impulsó la comercialización de sus piezas, sino que reafirmó el papel de Oaxaca como una potencia en la innovación de nuevas narrativas para la moda mexicana contemporánea.

