El primer puente de 2026 se presenta como la ocasión ideal para adentrarse en la Ruta Caminos del Mezcal, un itinerario que recorre paisajes agaveros y comunidades donde la elaboración de esta bebida forma parte de la identidad oaxaqueña y del patrimonio cultural del país.
El recorrido comienza en Santa María el Tule, puerta de entrada donde las familias productoras ofrecen sus mezcales. Sigue por San Jerónimo Tlacochahuaya, con palenques centenarios que fermentan en tinas de madera de sabino; Teotitlán del Valle, donde el mezcal de puntas se bebe para resistir largas jornadas de tejido; y Santa Ana del Valle, más cerca de la sierra, con agaves silvestres de tobalá y cuishe que aportan notas minerales y terrosas. Luego llega Tlacolula de Matamoros, epicentro de trueques y cuna del mezcal de pechuga; Villa de Mitla, con indicios arqueológicos de destilación antigua, y Santiago Matatlán, donde la economía local gira casi por completo en torno al mezcal.

A lo largo de la ruta, los visitantes pueden acompañar el proceso completo de producción guiados por maestros mezcaleros, visitar zonas arqueológicas zapotecas, templos del siglo XVI, talleres artesanales y mercados tradicionales. Más allá de la degustación, el paseo permite conectar con la calidez de las comunidades, apoyar el turismo local y vivir Oaxaca desde sus raíces más profundas.

