El Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) irrumpió en la región del Istmo de Tehuantepec, en Oaxaca, con un video difundido el 18 de enero de 2023, donde un grupo de hombres armados, liderados por alguien que se identificó como «El Comandante Sierra», proclamó su llegada para «limpiar el terreno» y advirtió contra quienes usurparan sus siglas. En la grabación, circulante en redes sociales y chats, se describieron como una «fuerza con mente de suicida» que no abandonaría el área, enfocándose en localidades como Palomares, Matías Romero y Jalapa del Marqués. Esta declaración marcó el inicio documentado de sus operaciones en el estado, según reportes de la Secretaría de Seguridad Pública de Oaxaca, que vinculan su presencia al interés por dominar el Corredor Interoceánico debido a su flujo económico.
Posteriormente, el 6 de febrero de 2023, el entonces secretario de Seguridad Pública, Iván García Álvarez, confirmó en conferencia de prensa la incursión del CJNG en el Istmo y la relacionó con episodios de violencia en la zona. De acuerdo con el exfuncionario, este grupo opera en los límites con Veracruz y en la Cuenca del Papaloapan, formando parte de un panorama donde conviven al menos cuatro cárteles en Oaxaca: Guerreros Unidos en la Costa, el Cártel de Sinaloa en los Valles Centrales y la Costa, y organizaciones de colombianos y venezolanos en los confines con Chiapas. Además, García Álvarez señaló extensiones del CJNG hacia municipios como Santa Cruz Xoxocotlán, donde disputas con el Cártel de Sinaloa han generado homicidios. Eventos como el hallazgo de restos humanos con mensajes amenazantes el 8 y 10 de abril de 2023 reforzaron esta presencia, firmados por el grupo criminal.
Recientemente, la violencia escaló el 22 de febrero de 2026 en diversas localidades del Istmo, lo que llevó al fiscal general de Oaxaca, Bernardo Rodríguez Alamilla, a atribuir los hechos inicialmente a «pequeñas» células delictivas con vínculos recientes al CJNG, aunque luego los ligó a un grupo local conocido como «Los Cromo». Estas declaraciones subrayan la evolución de las dinámicas criminales en la región, donde el control territorial sigue impulsando confrontaciones.
