La supercarretera Cuacnopalan-Oaxaca, principal arteria que une Puebla con la capital oaxaqueña, se ha convertido en un foco de inseguridad para transportistas y automovilistas. Operada por Caminos y Puentes Federales (Capufe), esta vía de 238 kilómetros, que permite un recorrido de entre cuatro y cinco horas, enfrenta un incremento en asaltos violentos, incluyendo bloqueos falsos, retenes ilegales y ponchallantas. Medios poblanos reportan que autotransportistas afiliados a la Asociación Mexicana de Transporte de Movilidad expresan alarma por estos incidentes, que obligan a modificar patrones de movilidad: evitar viajes nocturnos, contratar vigilancia privada y eliminar paradas innecesarias. Además, la carretera sufre cierres temporales por deslaves, agravando la vulnerabilidad en tramos despoblados.
En el primer semestre de 2025, se registraron al menos 30 asaltos contra camiones de carga, aunque disminuyeron en la segunda mitad gracias a manifestaciones nacionales que demandaron mayor presencia de la Guardia Nacional. Sin embargo, conductores señalan que el patrullaje es insuficiente, con unidades estacionadas en paraderos en lugar de vigilando activamente. Delincuentes emplean tácticas sofisticadas, como inhibidores de señal GPS para facilitar robos y desmantelamientos en municipios cercanos, predominando en la zona conocida como «triángulo rojo», donde se denuncian casi 100 casos. Un portal especializado como El Congresista destaca la impunidad en estos ataques, que incluyen detonaciones de armas de fuego y provocación de desperfectos mecánicos.
Casos específicos ilustran el riesgo: Salvador Gómez, chofer de un torton desde Perote hacia Oaxaca, relató a medios locales un asalto a mano armada que lo obliga ahora a circular solo de día, sin detenciones pese al cansancio. Similarmente, Daniel, otro transportista, enfrentó una descompostura que expuso su unidad, lo que llevó a su empresa a pagar por seguridad extra y recomendar velocidades altas para minimizar exposición. En julio de 2025, desapareció un vehículo con más de 20 mototaxis, y desde el 15 de septiembre, operativos de acompañamiento en Puebla han reducido incidentes mediante convoyes grupales durante la madrugada. Ángel Navarro Estrada, presidente de la Federación de Transportistas Mexicoamericana de Carga, Pasaje y Turismo, explica que estos recorridos evitan aislamiento de vehículos, aunque persiste la demanda por mayor supervisión federal en los 250 kilómetros que conectan el centro con el sureste del país.

