El Grupo de Estudios sobre la Mujer “Rosario Castellanos” (GESMujer) denunció públicamente las graves violaciones a derechos humanos cometidas en contra de una mujer detenida por la Policía Municipal de San Pablo Etla y su agencia de Hacienda Blanca el pasado 15 de julio. Según la organización feminista, la víctima fue desnudada, exhibida y sometida a actos humillantes bajo custodia policial, lo que calificaron como tortura y violencia institucional.
En su posicionamiento, GESMujer aseguró que este trato degradante representa una clara revictimización y una exposición pública sin resguardo alguno a su dignidad ni al principio de presunción de inocencia. La organización alertó que este tipo de prácticas, lejos de ser aisladas, forman parte de una violencia estructural que afecta principalmente a mujeres en contextos de pobreza y marginación, y que perpetúa dinámicas de criminalización y linchamiento social.
A través de un pronunciamiento enérgico, GESMujer responsabilizó al Estado por el fracaso en la aplicación de políticas públicas de seguridad con perspectiva de género. Denunció que las corporaciones municipales operan sin protocolos claros ni eficaces, pese a los compromisos asumidos por el Secretariado Ejecutivo del Sistema Estatal de Seguridad Pública.
“La responsabilidad no puede ser pospuesta ni diluida. Lo ocurrido en San Pablo Etla refleja la persistencia de patrones institucionales que amparan la impunidad y la violencia estatal”, advirtió la organización.
Entre las exigencias planteadas por GESMujer se encuentran:
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Intervención de la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca, para garantizar justicia, reparación integral a la víctima y medidas de no repetición.
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Investigación penal y administrativa contra los policías responsables y sus superiores jerárquicos.
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Revisión de los mecanismos de control y supervisión civil sobre las policías municipales, por parte del Gobierno del Estado y el Congreso local.
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Capacitación obligatoria en derechos humanos, perspectiva de género y uso proporcional de la fuerza para las corporaciones policiales.
La denuncia ocurre en plena celebración de la Guelaguetza 2025, una de las festividades culturales más representativas de Oaxaca. Para GESMujer, esta coincidencia pone en evidencia el contraste entre la imagen turística que se proyecta del estado y la violencia estructural que viven muchas mujeres en su cotidianidad.
“Mientras se promociona la diversidad cultural, se ignora la deuda histórica del Estado con los derechos de las mujeres”, señaló la organización.
Finalmente, GESMujer llamó a la sociedad oaxaqueña a no normalizar ni tolerar actos de humillación, violencia ni revictimización por parte de las instituciones públicas. “El respeto a la dignidad de las mujeres no es negociable. ¡Ni una más violentada por el Estado!”, concluyó el pronunciamiento.

