La administración del presidente Donald Trump lanzó la Operación Muro del Río para fortalecer la seguridad en el Valle del Río Grande, un tramo clave de la frontera con México. El Departamento de Seguridad Nacional desplegó más de 100 embarcaciones de la Guardia Costera, junto con cientos de efectivos especializados en entornos fluviales. Esta iniciativa cubre 427 kilómetros de ribera en Texas oriental, donde se combinan patrullas rápidas con sistemas de monitoreo avanzado para interceptar cruces irregulares.
Kristi Noem, secretaria de Seguridad Nacional, enfatizó que la Guardia Costera aporta experiencia desde mil 790 en defensa de fronteras acuáticas. El operativo integra un «Muro Inteligente» con barreras de acero, sensores subacuáticos y cámaras, financiado por contratos de cuatro mil 500 millones de dólares anunciados el 10 de octubre. Estas medidas responden a un año fiscal 2025 con las detenciones más bajas desde 1970 en la frontera suroeste.
Organizaciones de derechos humanos cuestionan el enfoque militarizado, que ignora revisiones ambientales mediante exenciones federales. El despliegue busca disuadir el tráfico de fentanilo y actividades criminales, con patrullas coordinadas que multiplican la capacidad de control operativo. Fuentes del Departamento de Seguridad Nacional confirman que ningún inmigrante indocumentado se liberó en territorio estadounidense durante cinco meses consecutivos.

