El Senado de México aprobó la Ley de Ingresos de la Federación para 2026, que proyecta recaudar 10.19 billones de pesos en ingresos totales, pese a las críticas de la oposición por el endeudamiento neto autorizado de 1.8 billones de pesos internos y 15 mil 500 millones de dólares externos. La votación registró 79 sufragios a favor y 37 en contra en lo general, mientras que en lo particular obtuvo 74 a favor y 35 en contra, con el dictamen turnado al Ejecutivo para su promulgación. Esta medida busca fortalecer la recaudación tributaria al 15.1 por ciento del PIB, un máximo histórico, mediante el combate a la evasión fiscal y la elusión.
La oposición, integrada por PAN, PRI y Movimiento Ciudadano, cuestionó la sostenibilidad financiera de la ley, ya que acumula deudas equivalentes a un siglo de historia bajo el actual gobierno, según argumentó el panista Gustavo Sánchez Vásquez. Cristina Ruíz Sandoval, del PRI, alertó sobre la hipoteca al futuro del país mediante un gasto público electoral sin plan de desarrollo integral, lo que profundiza desigualdades y encarece el crédito para empresas. Por su parte, Luis Donaldo Colosio Riojas, de Movimiento Ciudadano, reprochó la ausencia de justicia fiscal en una iniciativa que privilegia a ciertos sectores y aprieta a contribuyentes sin estrategia clara.
El oficialismo, liderado por Morena, PT y PVEM, defendió la propuesta como un ejercicio responsable y soberano de las finanzas públicas, con supuestos macroeconómicos prudentes que garantizan estabilidad económica y redistribución social. Miguel Ángel Yunes Márquez, de Morena, resaltó el incremento de 519 mil millones de pesos en ingresos presupuestarios respecto a 2025, impulsado por ventas de bienes, servicios y financiamientos por 1.47 billones de pesos. Esta ley autoriza al IPAB para refinanciar obligaciones mediante créditos o emisión de valores, con énfasis en la eficiencia recaudatoria y el cumplimiento de funciones sustantivas del Estado.
