Los bloqueos carreteros por productores de maíz y sorgo causan daños superiores a dos mil 300 millones de pesos en el sector industrial, según Canacintra. Las protestas, que duraron más de 72 horas en corredores clave del Bajío, Occidente y Altiplano, interrumpen rutas logísticas esenciales y provocan desabasto de insumos. Un acuerdo con subsidios resuelve las demandas, pero el impacto económico persiste en cadenas productivas nacionales.
Canacintra detalla que los cierres viales retrasan envíos de mercancías y cancelan entregas críticas para la industria. Además, las interrupciones elevan costos de almacenaje en empresas afectadas y cierran operaciones parciales en micro y pequeñas firmas. El desabasto temporal de alimentos básicos y materias primas amenaza la estabilidad de precios en productos esenciales para el consumidor final. Tales afectaciones subrayan la vulnerabilidad de las rutas estratégicas ante conflictos agrarios.
La cámara industrial exige mecanismos de diálogo preventivo para evitar crisis logísticas futuras. Con el pacto gubernamental que fija subsidios de 950 pesos por tonelada de maíz y precios de libre mercado en seis mil pesos, se restaura la movilidad en las zonas bloqueadas. No obstante, Canacintra advierte sobre riesgos en la seguridad alimentaria y la competitividad productiva si persisten tales paralizaciones. Autoridades federales y legisladores coordinan mesas de atención temprana con el fin de mitigar daños recurrentes en el transporte nacional.

