Desde el arranque de la iniciativa, la línea única de denuncias contra extorsiones captó 59 mil 283 reportes distribuidos en todo el territorio nacional, con operarios capacitados para intervenir en tiempo real y coordinar respuestas inmediatas junto a autoridades locales. Esa cifra refleja la confianza creciente de la ciudadanía en el mecanismo, que prioriza la prevención mediante orientación precisa durante las llamadas entrantes. Así, la estrategia fortalece la red de atención para desarticular tramas delictivas en sus etapas iniciales.
De ese total, el 74 por ciento corresponde a acciones no consumadas, las cuales se limitaron gracias a la intervención oportuna de los operadores del 089 y a la colaboración interinstitucional que agiliza el despliegue de recursos preventivos. Además, el 16 por ciento abarca denuncias sobre números telefónicos vinculados a intentos previos de extorsión, lo que permite a las autoridades rastrear patrones recurrentes y bloquear comunicaciones sospechosas. Esa segmentación de casos acelera la identificación de redes criminales activas en diversas regiones.
Finalmente, el 10 por ciento de las llamadas atendidas involucró extorsiones consumadas, de las cuales se abrieron mil 986 carpetas de investigación para avanzar en procesos judiciales y recuperar bienes afectados por los ilícitos. Marcela Figueroa enfatizó que esa proporción menor demuestra el impacto de la capacitación continua a los operadores, quienes guían a las víctimas hacia canales de apoyo integral. De esta forma, la estrategia no solo mitiga daños inmediatos, sino que construye un marco sostenido contra la extorsión en el país.
