Alicia Bárcena Ibarra, titular de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), admitió que las obras del Tramo 5 del Tren Maya provocaron daños en ocho cavernas y cenotes ubicados en Quintana Roo. La funcionaria enfatizó que la dependencia evalúa la regularización de las construcciones realizadas sin permisos completos en materia de impacto ambiental. Este tramo, que conecta Cancún con Tulum, genera controversia por su paso sobre ecosistemas frágiles.
La Semarnat avanza en el 45 por ciento de las acciones relacionadas con el cambio de uso de suelo, según detalló Bárcena durante su comparecencia ante legisladores. La dependencia presiona para que el proyecto cumpla con el 95 por ciento de las condicionantes ambientales establecidas, lo que incluye revisiones exhaustivas de los permisos pendientes. Tales medidas buscan legitimar las obras ante las críticas por irregularidades detectadas.
Bárcena precisó que el equipo de la Semarnat coordina los trabajos de limpieza y retiro de concreto en las zonas afectadas del Tramo 5. La funcionaria subrayó que la dependencia permanece atenta a la ejecución de estas intervenciones para restaurar los sitios naturales impactados. El proyecto, impulsado por el gobierno federal, enfrenta demandas de mayor escrutinio en su huella ecológica.
