Carmen Alejandra Lozano Maya, exagente del Ministerio Público en el Estado de México, se convirtió en la candidata a jueza penal con más votos en la Ciudad de México, al obtener 44 mil 382 sufragios en la elección judicial del 1 de junio de 2025, superando incluso al candidato varón más votado, Carlos Alfredo Zetina Cornejo.
Sin embargo, su victoria ha generado controversia debido a su historial, que incluye denuncias por tortura, abuso sexual y extorsión durante su desempeño como funcionaria pública. Lozano Maya dejó su cargo en 2020 tras señalamientos que no derivaron en sanciones, según registros oficiales.
En 2019, una familia de Tecámac, Estado de México, denunció a Lozano Maya por encabezar un operativo de cateo irregular, donde se reportaron agresiones físicas, abusos sexuales contra una menor y extorsión. Según la denuncia, los agentes bajo su mando exigieron 150 mil pesos para liberar a dos menores detenidos sin cargos, dinero que fue entregado a un superior jerárquico. A pesar de estas acusaciones, la Unidad Investigadora del Órgano Interno de Control de la Fiscalía del Estado de México solo indagó por cohecho, y el caso fue desechado por falta de pruebas audiovisuales, según el Tribunal de lo Contencioso Administrativo.
Por su parte, en 2020, el colectivo Presunción de Inocencia acusó a Lozano Maya de fabricar delitos y torturar a una persona para obtener una confesión, además de robar un vehículo. Aunque la Fiscalía Anticorrupción recibió la denuncia, no hubo sanciones.
Tras estos eventos, Lozano se dedicó a la abogacía privada y, avalada por el comité de evaluación del Poder Ejecutivo de la CDMX, liderado por Clara Brugada, logró su candidatura. Su elección, que la posiciona para asumir el cargo el 1 de septiembre de 2025, reaviva el debate sobre los criterios de selección en la reforma judicial.
