El papa León XIV encabezó este domingo una misa en la Plaza de San Pedro, donde defendió el matrimonio como la unión entre hombre y mujer, y criticó la invocación de la libertad para justificar el aborto. Ante miles de familias de 131 países, el pontífice celebró su primer gran acto del Jubileo, resaltando la importancia de los lazos conyugales para construir sociedades pacíficas.
“El matrimonio no es un ideal, sino el modelo del verdadero amor: total, fiel y fecundo”, afirmó León XIV, citando la encíclica Humanae Vitae. En su homilía, destacó la santidad de parejas como Luis y Celia Martin, padres de santa Teresa del Niño Jesús, y la familia Ulma, mártires de la II Guerra Mundial. Subrayó que estas uniones son un “signo de paz” frente a las fuerzas que destruyen relaciones y comunidades. Además, lamentó que la humanidad se vea “traicionada” cuando se promueve la libertad “no para dar vida, sino para quitarla”.
La celebración, marcada por un ambiente festivo pese al calor, reunió a delegaciones que portaban banderas y carteles con mensajes como “Papa León, protege la familia”. Antes de la eucaristía, el pontífice recorrió la plaza en su papamóvil, bendiciendo a niños y saludando a la multitud. Al concluir, cantó el Regina Caeli y pidió por las familias en conflicto, especialmente las afectadas por guerras en Medio Oriente y Ucrania.
León XIV, elegido el pasado 8 de mayo, cerró su mensaje invocando a la Virgen María para que guíe a las familias hacia la paz. La misa, parte de las actividades del Año Santo, reafirmó su compromiso con la defensa de la vida y la familia como pilares de la fe y la sociedad.
