Por: Aylin Paredes
El cuerpo desmembrado de Keila Nicole Duarte Acevedo, de 13 años, fue hallado el martes 2 de julio en un camino vecinal de la delegación El Rosario, en San Quintín, Baja California, tras ser reportada como desaparecida el día anterior.
Según el reporte policial, una vecina alertó a las autoridades tras encontrar una extremidad en la zona conocida como “Rosario de arriba”. A 50 metros, se localizó el resto del cuerpo, incluyendo la cabeza separada, aunque los antebrazos no fueron encontrados. La menor vestía un pantalón de mezclilla y un sostén beige; además, se hallaron un tubo de metal y un par de tenis blancos con rosa en el lugar.
La investigación revela que Keila salió de su casa el 1 de julio a las 15:00 horas para visitar amigas, pero no regresó. Una testigo indicó que la adolescente había acordado reunirse con un joven llamado Cristian Iván para caminar en un cerro cercano. Marcas en el camino de terracería sugieren que el cuerpo fue arrastrado. Aunque medios locales reportan la detención de dos personas, incluyendo un menor de 16 años, las autoridades estatales no han confirmado esta información, ya que las investigaciones y cateos continúan. El fiscal central, Rafael Orozco Vargas, señaló que el caso está “muy avanzado” y que cuentan con datos relevantes, pero evitó dar más detalles.
La tragedia ha generado indignación en San Quintín, reflejada en redes sociales. El Colectivo Madres Buscadoras San Quintín exigió el cumplimiento del protocolo homologado de búsqueda inmediata de personas desaparecidas, subrayando que las primeras horas son cruciales. También demandaron la creación de una Célula de Búsqueda local, una comisión de búsqueda, el fortalecimiento de la fiscalía especializada en desaparecidos y una unidad de homicidios en la región, ya que actualmente las diligencias dependen de Ensenada.
Por su parte, la presidenta municipal, Miriam Cano Núñez, informó que el Cabildo trabaja en una solicitud al Congreso de Baja California para mejorar los protocolos de denuncia ante desapariciones y secuestros, buscando coordinar esfuerzos con otros municipios para agilizar la respuesta policial. La comunidad espera justicia y medidas efectivas para prevenir más casos.

