Por: Aylin Paredes
La noche del jueves, dos ataques armados simultáneos en Mazatlán dejaron un saldo de tres personas muertas y seis heridas, en el marco de la creciente ola de violencia que azota Sinaloa desde septiembre de 2024, derivada de la pugna entre facciones del Cártel de Sinaloa.
El primer incidente ocurrió a las 23:15 en la colonia Flores Magón, donde una persona perdió la vida por disparos. Paralelamente, en la colonia Mazatlán I, un hombre fue asesinado y una mujer resultó herida por esquirla, siendo trasladada a un hospital. Además, un enfrentamiento en el Libramiento Colosio entre policías municipales y dos motociclistas dejó a estos últimos heridos, mientras que cuatro personas más ingresaron a una clínica privada con heridas de bala, una de ellas sin vida.
Por otro lado, en Navolato, un enfrentamiento en el campo pesquero Las Aguamitas entre policías estatales y civiles armados culminó con la detención de 11 personas, cinco de ellas heridas, y un civil abatido. Las autoridades aseguraron cuatro vehículos, un arsenal y equipo táctico, los cuales fueron puestos a disposición de la Fiscalía General de la República. Este incidente se suma a los reportes de bloqueos y quema de vehículos en municipios como Elota y Cosalá, evidenciando la intensidad del conflicto entre los grupos liderados por los Guzmán y los Zambada.
La crisis de seguridad en Sinaloa ha alcanzado niveles históricos. Junio de 2025 cerró con 241 homicidios, el mes más violento registrado en el estado, según datos oficiales. Desde el inicio de la disputa en septiembre pasado, se reportan mil 636 asesinatos, mil 683 desapariciones y 5 mil 893 vehículos robados. El gobernador Rubén Rocha Moya reconoció esta semana las dificultades para contener los delitos de alto impacto, aunque afirmó que las fuerzas federales y estatales trabajan para restablecer la seguridad.
A pesar de los esfuerzos, los homicidios dolosos crecieron un 244 % entre enero y mayo de 2025, con 686 víctimas, según el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública. Las autoridades continúan investigando para esclarecer los hechos y frenar la escalada de violencia que mantiene en vilo a la población sinaloense.
