Metapa de Domínguez, Chiapas.- En un hecho que refleja el fortalecimiento de la cooperación bilateral entre México y Estados Unidos en materia de sanidad agropecuaria, la secretaria de Agricultura de Estados Unidos, Brooke L. Rollins, calificó a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo como una «aliada extraordinaria», durante la inauguración de la Planta de Producción de Moscas Estériles del Gusano Barrenador del Ganado.
El reconocimiento se dio en el marco de la apertura de esta nueva instalación ubicada en Metapa de Domínguez, Chiapas, considerada estratégica para combatir la propagación del gusano barrenador, una plaga que representa una amenaza para la ganadería de México, Estados Unidos y Centroamérica.
Durante su intervención, Rollins destacó que la construcción de la planta fue posible gracias al trabajo conjunto entre ambos gobiernos y aseguró que la colaboración con la administración de Claudia Sheinbaum ha permitido concretar en apenas un año un proyecto de gran impacto para la sanidad animal y la seguridad alimentaria de la región.
«Es un gran logro que demuestra cómo la alianza entre nuestros países puede dar resultados. La presidenta Claudia Sheinbaum ha sido una aliada extraordinaria para Estados Unidos», expresó la funcionaria estadounidense.
Inversión histórica para proteger la ganadería
Como parte del evento, el Gobierno de Estados Unidos anunció una inversión adicional de 83.8 millones de dólares destinada a fortalecer las acciones de combate contra el gusano barrenador mediante la producción y liberación de moscas estériles, técnica biológica que ha demostrado ser una de las herramientas más eficaces para erradicar la plaga sin afectar el medio ambiente.
La planta iniciará operaciones produciendo miles de moscas estériles cada semana y, conforme avance su capacidad instalada, alcanzará una producción cercana a los 100 millones de insectos semanales, los cuales serán liberados en las zonas con mayor incidencia para interrumpir el ciclo reproductivo del insecto.
Cooperación binacional
La presidenta Claudia Sheinbaum subrayó que este proyecto representa uno de los ejemplos más sólidos de cooperación entre México y Estados Unidos, particularmente en un tema que impacta directamente la economía rural y el comercio internacional.
Desde la reaparición del gusano barrenador en México a finales de 2024, ambos países han intensificado las labores de vigilancia epidemiológica, inspección de ganado y liberación masiva de moscas estériles para contener la plaga.
Autoridades mexicanas informaron que se han inspeccionado más de 5.3 millones de cabezas de ganado, además de verificar decenas de miles de cargamentos pecuarios y liberar miles de millones de moscas estériles como parte de la estrategia de erradicación.
Beneficios para México
La nueva planta permitirá reducir la dependencia de instalaciones ubicadas en otros países para el suministro de insectos estériles, acelerando la respuesta sanitaria y fortaleciendo la protección del sector ganadero mexicano.
Especialistas consideran que este proyecto será fundamental para recuperar plenamente el estatus sanitario del país, facilitar el comercio internacional de ganado y evitar nuevas restricciones en la exportación hacia Estados Unidos.
La inauguración también contó con la participación de autoridades federales mexicanas, representantes del gobierno estadounidense y productores pecuarios, quienes coincidieron en que la cooperación científica y técnica entre ambas naciones será determinante para erradicar definitivamente esta plaga.

