La presidenta Claudia Sheinbaum dedicó el Día Internacional de la Traducción a la figura de Malintzin y a las mujeres indígenas, con el fin de impulsar una reflexión colectiva sobre su reivindicación histórica. En su conferencia matutina, anunció una serie de eventos bajo el programa Mujeres del Maíz, que se extenderán hasta el cierre del año. Esta iniciativa busca resaltar el rol de las traductoras originarias en la construcción de la identidad nacional.
Sheinbaum resaltó la colaboración con el traductor Jesús Arreguez y la investigadora Zidlalí Hernández, junto a un equipo de compañeras y compañeros que han impulsado esta causa desde hace tiempo. El gobierno federal organizará actividades diversas para transformar la percepción de Malintzin, quien desde el siglo XIX se configuró como símbolo de traición en narrativas poscoloniales. Estas acciones pretenden conectar las voces indígenas con las comunidades actuales mediante puentes culturales sólidos.
En particular, Sheinbaum criticó la visión de Octavio Paz en El Laberinto de la Soledad, donde ubica a Malintzin como madre de la vejación y la violación durante la Conquista. Autoras contemporáneas y reflexiones colectivas proponen, en cambio, su imagen como resistencia y mediadora lingüística entre mundos. El programa Mujeres del Maíz abarca no solo a Malintzin, sino a todas las mujeres indígenas de épocas pasadas, presentes y futuras, para revalorar su legado en la historia mexicana.

