El Colectivo Maya de los Chenes acusó a empresas trasnacionales y grupos menonitas de provocar deforestación masiva y contaminación en el municipio de Hopelchén, Campeche. Jorge Pech, representante del colectivo, detalló que más de 400 mil hectáreas han perdido cobertura vegetal en la entidad por monocultivos de maíz, soya, sorgo, arroz, sandía y tomate, los cuales emplean plaguicidas tóxicos que afectan la biodiversidad y los acuíferos. Desde hace más de dos décadas, las 17 comunidades mayas involucradas enfrentan degradación territorial, daños a la salud y pérdida de polinizadores, lo que pone en riesgo su patrimonio cultural ligado a la apicultura y la milpa tradicional.
En 2020, integrantes de estas comunidades interpusieron una demanda de amparo ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación para garantizar el derecho humano al agua y a un medio ambiente sano. El caso, a cargo de la ministra María Estela Ríos González, permanece en revisión, y los denunciantes solicitaron una audiencia presencial para exponer la relevancia del asunto, ya que la contaminación del acuífero peninsular impacta también a Quintana Roo y Yucatán. Rechazaron una propuesta de reunión virtual por Zoom debido a las limitaciones de acceso a internet en las zonas rurales alejadas.
Un informe de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales de 2024 confirmó niveles superiores a los límites permisibles de contaminantes en aguas subterráneas y superficiales de la región. Además, estudios revelaron que 56 por ciento de los sitios cercanos a colmenas presentan al menos un plaguicida peligroso para las abejas, lo que explica la mortandad observada. Pech advirtió que estos impactos desplazan a la población, impulsan la emigración juvenil y dificultan la preservación de semillas nativas y plantas medicinales.

