La Federación Mexicana de Boxeo (FMB) formalizó su afiliación a World Boxing, organismo reconocido por el Comité Olímpico Internacional (COI), con el objetivo de garantizar la participación de los boxeadores mexicanos en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028. La decisión marca un paso crucial para mantener al boxeo como disciplina olímpica, tras años de incertidumbre derivada de conflictos entre el COI y la Asociación Internacional de Boxeo (IBA).
El anuncio, realizado el 22 de mayo de 2025, posiciona a México entre las 106 federaciones nacionales que integran World Boxing, entidad creada en noviembre de 2023 para regular el boxeo olímpico y asegurar su permanencia en el programa de los Juegos Olímpicos. Óscar Contreras, presidente de la FMB, destacó que la afiliación permitirá a los pugilistas mexicanos competir en procesos clasificatorios rumbo a Los Ángeles 2028, así como en eventos internacionales como el Campeonato Mundial de Boxeo en Liverpool, del 4 al 14 de septiembre de 2025. La FMB decidió desvincularse de la IBA, optando por centrarse exclusivamente en el programa de World Boxing para evitar conflictos con el COI, que había exigido a las federaciones nacionales abandonar la IBA debido a irregularidades en su gestión.
El proceso de afiliación, iniciado meses atrás, responde a la necesidad de cumplir con los requisitos del COI, que en marzo de 2025 confirmó la inclusión del boxeo en el programa olímpico de 2028 tras reconocer provisionalmente a World Boxing como su nuevo organismo rector. Esta medida puso fin a las especulaciones sobre la posible exclusión del boxeo, una disciplina que ha otorgado a México 14 medallas olímpicas, incluidas dos de oro, cuatro de plata y ocho de bronce, consolidándolo como el segundo deporte más exitoso del país en la historia de los Juegos, solo por detrás de los clavados. La medalla más reciente, una plata, la obtuvo Marco Verde en París 2024.
Óscar Contreras explicó que la FMB priorizó el desarrollo de los boxeadores y su sueño de competir en los Juegos Olímpicos, renunciando a la posibilidad de mantener una doble afiliación con la IBA, que ofrecía incentivos económicos a los pugilistas. “Analizamos con detenimiento y decidimos dedicarnos al 100% al programa de World Boxing para no generar división ni problemas con el Comité Olímpico Mexicano”, afirmó Contreras. La federación también prepara a sus selecciones nacionales, tanto varonil como femenil, para eventos clave como el Campeonato Nacional, celebrado del 20 al 26 de enero de 2025, y los Juegos Olímpicos de la Juventud de 2026, que servirán como plataformas para identificar nuevos talentos.
Rommel Pacheco, titular de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (CONADE), respaldó la decisión de la FMB y subrayó la importancia de adaptarse a los lineamientos de World Boxing para asegurar la presencia del boxeo mexicano en la justa olímpica. Pacheco, ex clavadista olímpico, también abogó por una renovación en la gobernanza de las federaciones deportivas, criticando los largos periodos de gestión, como el de Ricardo Contreras, quien lideró la FMB durante 30 años. El funcionario destacó que la CONADE apoyará a las federaciones que trabajen con transparencia y en beneficio de los atletas.
World Boxing, liderada por Boris van der Vorst, celebró la incorporación de México y otros países, como Cuba, al superar las 100 federaciones miembros. Este crecimiento fortalece su legitimidad ante el COI, que exige una gobernanza transparente y una amplia representación global. La afiliación de la FMB asegura que los boxeadores mexicanos puedan competir en igualdad de condiciones en el ciclo olímpico, manteniendo viva la tradición de un deporte que ha dado figuras icónicas como Ricardo Delgado, Antonio Roldán y Alfonso Zamora.
La FMB ya planifica su participación en eventos internacionales, como el torneo en República Checa programado para el 8 de junio de 2025, donde los pugilistas mexicanos buscarán consolidar su preparación. Con esta afiliación, México refuerza su compromiso con el boxeo olímpico y su legado de éxito en los Juegos Olímpicos, en un contexto donde la disciplina enfrenta retos administrativos y financieros, pero también oportunidades para revitalizarse bajo el nuevo marco de World Boxing.

