Expertos de la UNAM advierten que el uso indiscriminado de antibióticos genera resistencia antimicrobiana, con proyecciones de 10 millones de fallecimientos anuales desde 2050. Samuel Ponce de León, epidemiólogo, urge reducir su consumo para mitigar riesgos en cirugías y trasplantes. La OMS corrobora el peligro global con cuatro mil 71 millones de muertes asociadas en 2021.
Samuel Ponce de León, coordinador del Programa Universitario de Investigación sobre Riesgos Epidemiológicos de la UNAM, señala que la resistencia surge por mecanismos como la producción de enzimas destructoras y mutaciones en bacterias. Este fenómeno acelera con el empleo intensivo en industrias y clínicas, lo que altera la microbiota intestinal y propaga infecciones incontrolables. En México, el sobreuso afecta ocho de cada diez prescripciones innecesarias, según alertas de la Secretaría de Salud.
La resistencia complica procedimientos médicos rutinarios, eleva costos hospitalarios y limita opciones terapéuticas, como advierte la Organización Panamericana de la Salud. Para contrarrestarla, se requiere colaboración entre gobierno, academia e industria, con énfasis en recetas obligatorias desde 2010 en el país. Estudios recientes de la OMS proyectan que, sin intervenciones, superará las muertes por cáncer en décadas venideras.

