Un tercio de los niños en el norte de la Franja de Gaza enfrenta desnutrición severa, lo que pone en riesgo su supervivencia, alertó Philippe Lazzarini, jefe de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos (UNRWA). Los datos de los centros de salud de la UNRWA indican que uno de cada tres menores en la Ciudad de Gaza y el norte del enclave sufre esta condición. Lazzarini señaló que la hambruna, descrita como «fabricada y deliberada», se agudizó tras el fin del alto el fuego en marzo. La falta de alimentos y ayuda humanitaria agrava la crisis, con pronósticos de más muertes por hambre en las próximas semanas.
La situación nutricional en Gaza se deterioró desde marzo, cuando Israel intensificó su ofensiva y restringió la entrada de ayuda, según la UNRWA. En julio, cerca de 12 mil niños menores de cinco años fueron diagnosticados con desnutrición aguda, de los cuales dos mil 500 presentaban la forma más grave, reportó la Organización Mundial de la Salud (OMS). La ONU estima que 269 palestinos, incluidos 112 niños, han fallecido por desnutrición desde el inicio del conflicto. Organizaciones humanitarias piden un alto al fuego y la apertura de pasos fronterizos para garantizar la distribución de alimentos y suministros médicos.
Médicos Sin Fronteras reportó que en el Hospital Al Helou, en el norte de Gaza, la falta de alimentos afectó a pacientes en pediatría y maternidad en julio. La OMS advirtió que la interrupción de la ayuda humanitaria limita el tratamiento de menores desnutridos, quienes enfrentan complicaciones como retraso en el crecimiento y deterioro cognitivo. Israel permitió recientemente un aumento en la entrada de alimentos, pero los precios siguen siendo elevados y la ayuda insuficiente. Una nueva ofensiva en la Ciudad de Gaza podría desplazar a más personas y complicar aún más el acceso a recursos vitales.
