Dieciocho naciones americanas sellaron un pacto en México para diseñar un plan de acción conjunto que conserve al jaguar y sus hábitats ante amenazas como la deforestación. La iniciativa, respaldada por CITES, CMS y WWF, incluye mecanismos de gobernanza y financiamiento sostenible del Banco Mundial. El felino, símbolo de la biodiversidad regional, enfrenta riesgos en su distribución desde México hasta Argentina.
La Segunda Reunión de los Estados del Área de Distribución del Jaguar, celebrada en Ciudad de México del 22 al 24 de septiembre, reunió a representantes de los 18 países donde habita el felino. México y Brasil lideraron las discusiones, que culminaron en la creación de una plataforma intergubernamental para monitorear avances y alinear esfuerzos. Además, los participantes elaboraron un borrador de resolución para la Conferencia de las Partes de CITES en noviembre, con el fin de integrar la conservación en agendas internacionales.
El plan enfatiza la restauración de corredores biológicos y la coexistencia entre humanos y vida silvestre, con proyectos financiados por el Fondo para el Medio Ambiente Mundial en México para recuperar poblaciones de jaguar, oso negro y lobo mexicano. Un grupo de trabajo presentará progresos en la reunión del Comité Permanente de CITES en 2026 y la Conferencia de las Partes de CMS en Brasil. Estas medidas buscan contrarrestar la fragmentación de hábitats y el tráfico ilegal de especies.
Autoridades destacaron el impacto del acuerdo en la biodiversidad continental. María José Villanueva, directora general de WWF México, calificó el pacto como un paso decisivo hacia una agenda común para la conservación del jaguar. Por su parte, Marina Robles García, subsecretaria de Biodiversidad y Restauración Ambiental de México, subrayó que la unión de esfuerzos envía un mensaje esperanzador para el futuro del felino y los ecosistemas que protege.
