Por: Aylin Paredes
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó este domingo la reconstrucción y reapertura de la prisión federal de Alcatraz, ubicada en la bahía de San Francisco, con el objetivo de confinar a los “delincuentes más despiadados y violentos” del país. A través de un mensaje en Truth Social, Trump instruyó a la Oficina Federal de Prisiones, en colaboración con el Departamento de Justicia, el FBI y Seguridad Nacional, a trabajar en la ampliación y modernización de la icónica instalación, cerrada desde 1963. “Es un símbolo de la ley y el orden”, afirmó el mandatario a su regreso a la Casa Blanca, calificando la iniciativa como una idea que decidió poner en marcha.
Alcatraz, famosa por albergar a criminales como Al Capone y por su reputación como prisión de máxima seguridad, dejó de operar hace más de seis décadas debido a los altos costos de mantenimiento, casi tres veces superiores a los de otras cárceles federales, según la Oficina Federal de Prisiones. Su ubicación en una isla rodeada de aguas gélidas y fuertes corrientes la hizo prácticamente a prueba de fugas, aunque cinco presos figuran como “desaparecidos y presuntamente ahogados”. Actualmente, el lugar es un parque nacional y una de las atracciones turísticas más visitadas de San Francisco.
Por su parte, la ex presidenta de la Cámara de erneutRepresentantes, Nancy Pelosi, desestimó la propuesta de Trump. En una publicación en X, la legisladora demócrata por California señaló que la idea “no es seria”, destacando el valor de Alcatraz como destino turístico. La orden presidencial ha generado debate sobre la viabilidad económica y logística de reabrir una prisión cuya operación resultó insostenible en el pasado, mientras el gobierno no ha precisado plazos ni detalles sobre el proyecto.
