Tlacolula de Matamoros se reafirmó como el epicentro de la tradición culinaria en los Valles Centrales al recibir a cientos de visitantes durante la Feria de la Nieve y el Mezcal 2026. El evento, organizado con el respaldo de la Secretaría de Turismo (Sectur), congregó a una amplia representación de maestros neveros y productores locales, quienes transformaron la plaza principal en un mosaico de sabores que oscilaron entre lo convencional y lo audaz. Desde las primeras horas de la jornada, los asistentes recorrieron los puestos donde la creatividad artesanal destacó a través de nieves elaboradas con ingredientes autóctonos como el chapulín, el chepil e incluso el emblemático mole oaxaqueño, ofreciendo una experiencia sensorial que superó las expectativas del público nacional y extranjero.
De manera paralela, la industria del mezcal ocupó un lugar privilegiado en esta festividad, permitiendo a los maestros destiladores mostrar la diversidad de graduaciones y matices de la bebida ancestral. El ambiente se complementó con una oferta integral que incluyó la emblemática barbacoa de la región, así como el chocolate-atole y el tejate, elementos que definen la identidad de esta comunidad. Más allá de la degustación, la feria funcionó como un foro cultural dinámico, donde las presentaciones musicales y las danzas regionales de artistas locales brindaron un entorno familiar y festivo, fortaleciendo el tejido social y la promoción de las costumbres que dan vida a la zona de Tlacolula.
Para facilitar el arribo de los paseantes, se mantuvo un operativo de vialidad constante sobre la Carretera Federal 190 Oaxaca-Istmo, ruta principal que conecta a la capital del estado con este municipio en un trayecto aproximado de 40 minutos. Asimismo, el flujo de transporte público a través de colectivos desde la Central de Abasto permitió un acceso económico y fluido para quienes decidieron sumarse a esta celebración. Con esta edición, la Feria de la Nieve y el Mezcal se consolidó no solo como una vitrina comercial para los productores de la región, sino como un pilar fundamental para la preservación del patrimonio inmaterial de Oaxaca en el presente año.

