Desde el pasado 22 de agosto, la diputada local Concepción Rueda Gómez, representante de Morena, presentó una iniciativa de reforma constitucional para modificar la duración del gobierno de Oaxaca. Se propone que el periodo del próximo mandatario, cuya elección está prevista para junio de 2028, sea de cinco años, a diferencia de los dos años inicialmente contemplados. La justificación oficial señala que esta medida busca sincronizar las elecciones estatales con las federales, con el fin de ahorrar recursos y simplificar procesos logísticos.
Sin embargo, la intención ha generado críticas inmediatas. Analistas y actores políticos han destacado que extender a cinco años el mandato transitorio podría ser interpretado como una maniobra para concentrar poder en manos del partido mayoritario. Aunque la diputada no ha ofrecido declaraciones más allá de la exposición formal de los motivos, la oposición ya ha calificado la iniciativa como una posible “reingeniería institucional a modo”.
El contexto es clave: en diciembre de 2023 la Legislatura aprobó, mediante el Decreto 1624, que el periodo de transición fuera únicamente de dos años con miras a la sincronización electoral.
