Con 32 votos a favor, la LXVI Legislatura de Oaxaca aprobó la Ley para Prevenir, Atender y Reparar Integralmente el Desplazamiento Forzado Interno, posicionando al estado como el quinto en México con un marco legal para abordar esta problemática. La norma, que consta de 11 capítulos y 84 artículos, busca proteger a las personas afectadas por el desplazamiento arbitrario, prevenir su ocurrencia y garantizar asistencia humanitaria, así como soluciones duraderas. Su implementación estará a cargo de las autoridades estatales y municipales, según sus competencias.
La legislación, enriquecida con aportaciones de pueblos indígenas, comunidades afromexicanas, autoridades municipales y organismos como el ACNUR, la ONUDH y la OIM, responde a un problema recurrente en Oaxaca, donde conflictos sociales, políticos, agrarios y religiosos han desplazado a miles de personas. En 2019, el estado ocupó el segundo lugar nacional en número de personas en situación de desplazamiento forzado, según la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos. La nueva ley tipifica como delito el desplazamiento arbitrario, definido como toda práctica que vulnere derechos fundamentales, como la vida, la salud o la integridad.
Para abordar esta crisis, se crea el Registro de Personas en Desplazamiento Forzado Interno, una herramienta clave para identificar a las víctimas y sus necesidades. Además, se establece el Consejo para la Prevención, Protección, Asistencia, Reparación Integral y Soluciones Duraderas, un órgano interinstitucional que gestionará un programa estatal con acciones a corto, mediano y largo plazo. Este consejo coordinará esfuerzos entre la Administración Pública Estatal y los municipios para garantizar una respuesta integral.
Durante la sesión ordinaria, legisladores destacaron que esta ley representa un acto de justicia para las comunidades afectadas, muchas de las cuales han perdido sus hogares y vínculos familiares. La aprobación refleja el compromiso de Oaxaca con los derechos humanos y la atención a un fenómeno que, además de físico, tiene profundas repercusiones emocionales.
