México registró un máximo histórico en las importaciones de maíz durante el primer semestre de 2026, con un volumen total de 12.28 millones de toneladas, lo que representa un aumento de 8.6 por ciento respecto al mismo periodo del año anterior. El valor comercial de estas operaciones ascendió a 2 mil 539 millones de dólares, un incremento de 3.4 por ciento, según datos de la Agencia Nacional de Aduanas de México analizados por el Grupo Consultor de Mercados Agrícolas. El impulso provino casi en su totalidad del maíz amarillo, que se destina principalmente a la alimentación de ganado y a procesos industriales.
De ese total, 11.70 millones de toneladas correspondieron a maíz amarillo procedente de Estados Unidos, con un avance de 10.1 por ciento en volumen. En contraste, las importaciones de maíz blanco, utilizado para la producción de masa y tortilla, descendieron 15.9 por ciento en volumen y 11.5 por ciento en valor, hasta 490 mil toneladas, ante una oferta interna más estable tras la cosecha nacional. El maíz se consolidó como el principal producto dentro de las importaciones agroalimentarias del país en un contexto de precios internacionales moderados.
En el conjunto de granos y oleaginosas, el volumen importado por México alcanzó 23.95 millones de toneladas, un alza de 6.3 por ciento, con un valor de 7 mil 581 millones de dólares y un crecimiento de 4.4 por ciento. Este comportamiento se sustentó en mayores compras de maíz, soya, canola y cebada, que compensaron las reducciones en trigo, sorgo, frijol y algunos aceites. El complejo soya, por ejemplo, aumentó 15.1 por ciento en volumen hasta 5.08 millones de toneladas.

