Por Óscar García
El municipio de Tlacolula de Matamoros volvió a convertirse en un referente de la gastronomía oaxaqueña con la realización de la Octava Feria de las Carnes Asadas, un encuentro que durante dos fines de semana reunió a miles de visitantes en el Mercado Martín González para disfrutar de los sabores que distinguen a la región.
Los días 18 y 19, así como el 25 y 26 de julio, familias oaxaqueñas, turistas nacionales y extranjeros recorrieron los pasillos del tradicional mercado, donde comerciantes y cocineras ofrecieron una amplia variedad de platillos preparados con recetas que han pasado de generación en generación.
El característico aroma de las brasas, el sonido de la carne asándose y el ambiente festivo acompañaron una celebración en la que el chorizo, la cecina, el tasajo y la tripa fueron los protagonistas, acompañados de tortillas hechas a mano, salsas tradicionales y productos elaborados por productores locales.
La alta afluencia de visitantes permitió que los distintos puestos registraran una importante actividad comercial, beneficiando a tablajeros, cocineras, comerciantes y pequeños productores, quienes encontraron en la feria una oportunidad para fortalecer sus ventas y promover la riqueza culinaria de Tlacolula.
Además de la oferta gastronómica, el ambiente estuvo acompañado por música regional y espacios de convivencia que hicieron de esta edición una experiencia para toda la familia, consolidando al mercado como uno de los principales atractivos durante la temporada de Guelaguetza.
Con un balance positivo, la Octava Feria de las Carnes Asadas reafirmó el valor de la cocina tradicional como parte del patrimonio cultural de los Valles Centrales y se consolidó como una de las celebraciones gastronómicas más importantes del mes de julio en Oaxaca, fortaleciendo la identidad de Tlacolula como un destino obligado para quienes buscan disfrutar de la auténtica cocina oaxaqueña.
