Vecinos denunciaron la tala de un laurel de más de 80 años de antigüedad ubicado sobre la transitada avenida Símbolos Patrios, justo frente a una empresa de grúas, sin que hasta el momento se haya dado una explicación oficial sobre los motivos de su derribo.
Según testimonios ciudadanos relataron que el árbol fue cortado durante la noche y el mismo no presentaba daños visibles ni signos de enfermedad que justificaran su remoción. Afirmaron que el ejemplar formaba parte del paisaje urbano y representaba un punto de sombra y frescura para quienes transitaban por la zona.
«Eso no es una poda, es una joda» reclamaron.
Ademas agregaron que sospechan que la tala podría haberse realizado para facilitar el paso o maniobras de maquinaria pesada perteneciente a dicha empresa privada, lo que ha encendido aún más la controversia.
Ante estos hechos, la comunidad pidió la intervención de las autoridades ambientales del estado y del municipio para que se realice una investigación que determine si existió una autorización oficial para la tala, y en su caso, se deslinden responsabilidades.
Este suceso se suma a un contexto crítico en Oaxaca, donde persisten problemas graves como la deforestación, el colapso en el manejo de residuos sólidos y la contaminación de cuerpos de agua, lo que ha llevado a especialistas a calificar la situación como una crisis ambiental.
