La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) clausuró temporalmente dos desarrollos inmobiliarios en la costa de Oaxaca debido a las afectaciones causadas a ecosistemas protegidos, específicamente manglares y áreas forestales. Las acciones se llevaron a cabo en las playas Agua Blanca y Estacahuite, ubicadas en los municipios de Santa María Tonameca y San Pedro Pochutla, respectivamente, tras detectar irregularidades en las obras que incumplen normativas ambientales.
En playa Agua Blanca, la clausura abarcó una superficie de 124 metros cuadrados, donde las actividades de construcción dañaron manglares, un ecosistema protegido por la NOM-059-SEMARNAT-2010, que resguarda especies nativas en riesgo, y la NOM-022-SEMARNAT-2003, enfocada en la conservación de humedales costeros. Por su parte, en playa Estacahuite, en Puerto Ángel, se suspendieron obras que afectaron mil 933.22 metros cuadrados de vegetación forestal, derivadas de un cambio de uso de suelo no autorizado. Estas medidas buscan mitigar el impacto ambiental y garantizar el cumplimiento de las regulaciones vigentes.
La Profepa subrayó la importancia de proteger los manglares y áreas forestales, esenciales para la biodiversidad y el equilibrio ecológico de la región. Las clausuras temporales permanecerán hasta que los responsables acrediten las autorizaciones correspondientes y se implementen medidas de restauración. Este tipo de acciones refleja el compromiso de las autoridades ambientales para preservar los ecosistemas costeros de Oaxaca, una zona de alta relevancia ecológica.


