El Binnibus, el nuevo sistema de transporte público en Oaxaca, enfrenta múltiples desafíos en su ruta troncal que conecta la agencia de Viguera en Oaxaca de Juárez con Santa Cruz Xoxocotlán. A pocas semanas de iniciar pruebas y comenzar a transportar pasajeros, las unidades deben lidiar con interferencias como taxis colectivos que invaden su carril exclusivo, peatones que cruzan indebidamente y camiones urbanos que bloquean el paso. Estos incidentes son particularmente notorios en la Central de Abasto y la carretera hacia Xoxocotlán, donde vehículos estacionados en el carril preferente agravan la situación. La falta de educación vial entre conductores y transeúntes, combinada con la ausencia de autoridades que hagan cumplir las normas, genera demoras constantes y complica el flujo eficiente del servicio.
Además, el prolongado desuso del carril preferente y las paradas especiales ha fomentado hábitos inadecuados, como la aglomeración de taxis que cortan el paso del Binnibus o el uso del espacio como estacionamiento improvisado. En jurisdicción de Xoxocotlán, aunque algunos vehículos han dejado de obstruir la vía principal, ahora se estacionan en banquetas, reduciendo el espacio para peatones y aumentando riesgos de accidentes. Esta transición revela cómo el abandono previo de la infraestructura ha perpetuado un caos vial que el nuevo sistema busca mitigar, pero que requiere una adaptación colectiva.
Por otra parte, las fallas recurrentes en el sistema de semaforización, instalado durante la administración estatal anterior, añaden complejidad al trayecto. Problemas en la carretera federal 190, a la altura de la agencia Santa Rosa, y en la calzada Madero de la ciudad de Oaxaca, provocan interrupciones que afectan no solo al Binnibus, sino al tráfico general. Estos obstáculos subrayan la necesidad de intervenciones integrales para garantizar la operatividad del servicio, que representa un esfuerzo por modernizar el transporte urbano en la región. A medida que el Binnibus consolida su presencia, la resolución de estos desafíos será clave para su éxito y para fomentar una movilidad más ordenada en el valle central oaxaqueño.
