Por: Aylin Paredes
Tras medio siglo de disputas territoriales marcadas por violencia, cerca de mil 400 indígenas mixes de la Sierra Mixe de Oaxaca regresaron a su lugar de origen en la agencia de Guadalupe Victoria. El conflicto, iniciado en 1975 por una Resolución Presidencial que otorgó 47 mil 977 hectáreas a San Juan Juquila Mixe, dejó un saldo de al menos 20 personas fallecidas, 50 familias afectadas y más de 140 viviendas destruidas. Con la mediación de la Comisión Nacional de Derechos Humanos y autoridades federales, las familias recuperaron sus tierras, marcando un paso hacia la reconciliación.
La tensión entre San Pedro Ocotepec y San Juan Juquila Mixe escaló en 2017, cuando una agresión armada desplazó a 350 personas. La violencia continuó con hechos como el asesinato de Crispín Reyes, defensor de derechos humanos, en 2022, y un ataque en el paraje “El Basurero” ese mismo año, que dejó cuatro muertos, incluido un regidor. En agosto de 2024, otra agresión cobró tres vidas más. El incidente más reciente, el 1 de enero de 2025, en Río Zapote, resultó en la muerte de un hombre y su hija, víctimas de un ataque mientras trabajaban en su parcela.
En respuesta, la Fiscalía General del Estado de Oaxaca detuvo a ocho personas, incluidas autoridades municipales de San Pedro Ocotepec, el 9 de enero de 2025, acusadas de delitos relacionados con el conflicto. Desde 2017, la Fiscalía ha abierto 14 carpetas de investigación por homicidio, sumando 16 víctimas. Además, el municipio de San Miguel Quetzaltepec asignó recursos de los ramos 28 y 33 a la agencia San Juan Bosco Chuxnaban, y se acordó un convenio para fomentar la paz.
Este retorno representa un avance significativo, aunque persisten retos para garantizar la estabilidad en la región. Las investigaciones siguen para esclarecer los hechos y prevenir nuevos episodios de violencia.
