El destino de playa de Puerto Escondido, en la costa de Oaxaca, consolidó su presencia en el mercado turístico estadounidense con la inauguración de una nueva ruta aérea directa desde Dallas, Texas. La conexión, operada por American Airlines, inició operaciones este miércoles 3 de diciembre de 2025 y contará con dos frecuencias semanales, programadas para los días miércoles y sábado.
Este es el segundo servicio internacional que aterriza en la terminal aérea de la costa oaxaqueña, y su llegada se enmarca en la estrategia de crecimiento y fortalecimiento del turismo regional. De acuerdo con datos de la Secretaría de Turismo de Oaxaca (Sectur), la ruta Dallas–Puerto Escondido está proyectada para ofrecer 8,208 asientos distribuidos en 108 operaciones a lo largo del periodo de enero a diciembre de 2026. Con la adición de este servicio, y sumando el vuelo que ya opera desde Houston, la terminal aérea alcanzará una disponibilidad total de 11,828 asientos internacionales para el próximo año. Este incremento busca capitalizar la afluencia de viajeros procedentes de Estados Unidos, uno de los mercados de mayor interés para la entidad.
La puesta en marcha de esta nueva conexión aérea se sustenta en el desempeño positivo que ha registrado el destino en los últimos meses. Tan solo en lo que va de 2025, Puerto Escondido ha acumulado una oferta de 69,328 asientos, lo que representa un crecimiento del 17.57 por ciento en comparación con el año anterior. En términos de flujo, el destino reportó un aumento de 2.59 puntos en la ocupación aérea y registró 65,892 pasajeros adicionales, logrando un crecimiento total del 13.53 por ciento en el tráfico aéreo general. Estos indicadores evidencian una demanda sostenida que justifica la ampliación de la oferta internacional.
Finalmente, el arribo del vuelo desde Dallas ocurre ocho meses después del aterrizaje histórico de la primera conexión internacional, también desde Texas (Houston), el 5 de abril. Tras décadas sin este tipo de servicios, la nueva ruta de American Airlines reafirma la capacidad del destino para mantener y diversificar su oferta, proyectando a Puerto Escondido como un punto clave de la conectividad entre México y Estados Unidos.

