La capital del estado de Oaxaca reafirmó este jueves su relevancia como epicentro de la fe y la cultura en México, al registrarse una nutrida afluencia de visitantes en sus principales recintos religiosos desde las primeras horas de la mañana. Durante esta jornada de Semana Santa, el recorrido por los siete templos del Centro Histórico permitió a propios y extraños admirar la conservación de monumentos que datan del siglo XVI al XVIII. Destacó la Catedral Metropolitana, cuya estructura barroca de 1740 recibió a cientos de fieles bajo la mirada de la Virgen de la Asunción, mientras que en la calle Miguel Cabrera, el Templo de la Compañía de Jesús —erigido originalmente en 1579— mostró la resistencia de su estilo plateresco frente a los sismos que han marcado su historia.
Este itinerario espiritual y artístico se extendió hacia la Basílica de Nuestra Señora de la Soledad, donde el público accedió al nicho de oro de la patrona de la ciudad y al museo que resguarda la memoria iconográfica de la región. De igual forma, el Templo de San Felipe Neri captó la atención no solo por su fachada de cantera verde finalizada en 1770, sino por su valor histórico al haber sido el recinto donde Benito Juárez contrajo nupcias con Margarita Maza. A unos metros de distancia, el majestuoso Santo Domingo de Guzmán se consolidó como la parada obligatoria, asombrando a los asistentes con sus relieves de santos y el árbol genealógico de la orden dominica que decora su interior.
Finalmente, la ruta concluyó con la serenidad de los templos de La Merced y el Carmen Alto. El primero, reconocido como monumento histórico desde 1933, ofreció a los paseantes un respiro en su fuente de cantera, mientras que el recinto carmelita destacó por su alto relieve de la Virgen del Carmen, cuya edificación tomó medio siglo durante la época novohispana. Estas estructuras, más allá de su función litúrgica, operaron este día como museos vivos del arte barroco, consolidando a Oaxaca de Juárez como un destino donde la historia virreinal y la devoción contemporánea convergen en un diálogo arquitectónico único en el país.
