Maestros mezcaleros de Oaxaca demandaron al gobierno estatal acciones urgentes para preservar la producción tradicional de mezcal, un legado biocultural que consideran amenazado. Durante una reunión reciente, los productores expresaron su preocupación por la falta de reconocimiento a los procesos ancestrales, la comercialización limitada y el impacto ambiental de la industria. La norma 070, que regula las categorías de mezcal, no contempla la riqueza cultural ni la protección del medio ambiente, esenciales para las comunidades originarias, según los afectados.

Además, los mezcaleros denunciaron la sobreexplotación del agave espadín, introducido en los años 70, que desplaza a las variedades endémicas y agota los suelos. También señalaron el problema de las vinazas, residuos de la producción que contaminan ríos y afectan ecosistemas locales. La falta de apoyo para tratar estos desechos y la ausencia de estrategias de comercialización agravan la situación de los productores, muchos de los cuales viven en pobreza extrema pese a la creciente demanda global del mezcal.

Por ello, urgen medidas como la reducción del IEPS para aliviar la carga fiscal, una ley que proteja los agaves silvestres y estrategias contra la biopiratería, ya que países como Estados Unidos e Israel cultivan agave para producir mezcal. Aunque han logrado exportar algunos lotes a Alemania y Estados Unidos mediante cooperativas, los productores insisten en que el gobierno debe priorizar la conservación de esta tradición y apoyar a las comunidades originarias para mantener viva la esencia del mezcal mexicano.

