A ocho años del feminicidio de María del Sol Cruz Jarquín, su madre Soledad Jarquín alzó la voz junto a colectivos feministas para demandar justicia. En el acto, Soledad Jarquín recordó que ni el feminicidio, ni el robo del equipo fotográfico de su hija, ni los delitos asociados han sido sancionados. La impunidad persiste pese a los ocho años transcurridos desde el 2 de junio de 2018 en Juchitán de Zaragoza.
La oradora denunció que el Estado mantiene una deuda intacta con la víctima y con las familias. Señaló que el caso forma parte de los 95 de cada 100 feminicidios que quedan sin castigo en México, debido a la negligencia, corrupción y falta de perspectiva de género en las instituciones. Asimismo, criticó la protección otorgada a los responsables por parte de las autoridades.
Desde entonces, la violencia feminicida ha cobrado 867 vidas en Oaxaca, según el registro de los colectivos. Soledad Jarquín llamó a la presidenta Claudia Sheinbaum y al gobernador Salomón Jara a cumplir con la obligación de impartir justicia y erradicar la violencia contra las mujeres. El acto recordó que la ausencia de sanción perpetúa el dolor de decenas de familias oaxaqueñas.

