Un grupo de exburócratas mantiene un plantón frente al Palacio de Gobierno de Oaxaca, exigiendo su reinstalación en sus puestos de trabajo y rechazando el finiquito propuesto por la Secretaría General de Gobierno (SEGO). Los manifestantes, algunos con más de 20 o 30 años de servicio, denuncian que el gobierno les ha arrebatado su única fuente de sustento y que la revocación de sus amparos les ha dejado sin opciones legales para recuperar sus empleos.
Uno de los inconformes señaló que la actual administración no ha generado nuevas oportunidades laborales y, en cambio, ha despojado a cientos de trabajadores de su estabilidad económica. Acusó a las autoridades de incumplir las promesas de reinstalación y acceso a seguridad social, calificando la situación como una serie de «mentiras tras mentiras». Aseguró que el grupo en resistencia no está dispuesto a aceptar lo que considera «migajas», pues su demanda principal es recuperar su derecho al trabajo.
El conflicto se intensifica ante la falta de respuesta concreta por parte del gobierno estatal. Los exburócratas afirman que su protesta es legítima y que continuarán el plantón hasta obtener una solución justa. Además, criticaron la gestión de funcionarios locales, señalando que la crisis en la administración pública oaxaqueña es resultado de decisiones políticas que han afectado a la clase trabajadora.
Los manifestantes han solicitado la intervención de la presidenta Claudia Sheinbaum, con la esperanza de que se atienda su demanda y se revierta la decisión que los dejó sin trabajo.


