Por: Aylin Paredes
La Sección XXII del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) en Oaxaca dio a conocer su calendario escolar alternativo para el ciclo 2025-2026, como una contrapropuesta al oficial emitido por la Secretaría de Educación Pública (SEP). Este documento, elaborado por el Centro de Estudios y Desarrollo Educativo de la organización, prioriza una educación autónoma y transformadora, alineada con las necesidades culturales y comunitarias de los pueblos originarios. Con 200 días efectivos de actividades, el calendario adelanta el inicio de clases al 25 de agosto de 2025 y concluye el 7 de julio de 2026, rechazando explícitamente la semana de vacaciones adicionales otorgada por el Ejecutivo Federal. Según la secretaria general, Yeny Aracely, esta decisión no busca privilegios, sino que responde a una convicción política contra políticas neoliberales que, a su juicio, deshumanizan la educación y centralizan el control estatal.
En este contexto, el sindicato mantiene vivas sus demandas históricas, como la abrogación total de la Ley del ISSSTE de 2007, mejoras en condiciones laborales, salarios justos y jubilaciones dignas para todos los trabajadores del Estado. La comisión política enfatizó que el movimiento democrático no cejará en su lucha, anunciando un regreso a las calles mediante brigadas organizativas en coordinación con la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE). Además, celebraron logros recientes, como la entrega de mobiliario y equipo tecnológico a escuelas de educación básica y media superior, atribuida a su presión sindical, y rechazaron cualquier proselitismo político por parte del gobierno estatal al respecto. Paralelamente, presentaron el Taller Estatal de Educación Alternativa, enfocado en fortalecer proyectos pedagógicos basados en el Plan para la Transformación de la Educación de Oaxaca (PETEO), promoviendo una formación crítica y contextualizada.
Por otro lado, la dirigencia alertó sobre los daños causados por el huracán Erick en la costa oaxaqueña, donde alrededor de 100 planteles educativos reportan afectaciones. Exigieron a los gobiernos federal y estatal cumplir con la reparación inmediata para garantizar un retorno seguro a clases, destacando que muchas comunidades han recurrido a tequios para mitigar los impactos. Asimismo, insistieron en la contratación urgente de personal docente y administrativo, respaldada por un recurso de 800 millones de pesos obtenido en jornadas de lucha, para abordar la escasez crónica agravada por reformas educativas previas. Este calendario alternativo, subrayaron, representa un compromiso integral con estudiantes, padres de familia y comunidades, impulsando una pedagogía liberadora frente a modelos verticales impuestos.
