El presidente municipal Juan Carlos García Márquez ordenó el retiro de cámaras de seguridad instaladas por vecinos de la colonia Gómez Sandoval, quienes habían invertido más de 170 mil pesos en un sistema de videovigilancia para enfrentar la creciente inseguridad en la zona. El operativo se ejecutó la madrugada del viernes con apoyo de la policía municipal y elementos de la Fiscalía, sin orden judicial y con uso de la fuerza.
Los colonos denunciaron que la acción fue una represalia política, pues el edil ya había mostrado molestia con la comunidad por no apoyarlo electoralmente. Acusaron que, en lugar de reforzar la seguridad, el presidente municipal prefiere castigar a quienes se organizan por su cuenta, pese a la ineficacia del gobierno local para prevenir delitos.
Aunque el ayuntamiento argumentó que las cámaras estaban en vía pública y sin autorización, los afectados señalaron que el equipo era de su propiedad, y que fue instalado por necesidad ante la falta de respuesta oficial. “Es más importante para este gobierno quitar cámaras que atrapar delincuentes”, reprochó uno de los vecinos.
Mientras la inseguridad sigue creciendo, el gobierno municipal actúa contra su propia gente, entorpeciendo los esfuerzos ciudadanos y mostrando que la prioridad no es la protección, sino el control político del espacio público.

