En el corazón de la Sierra Sur de Oaxaca, a pocos minutos de San José del Pacífico, el Rancho San Melchor se establece como un centro ecoturístico de referencia, ofreciendo una alternativa ideal para el turismo rural durante la temporada decembrina. Ubicado en la comunidad de San Mateo Río Hondo, este paraje invita a una inmersión completa en un ambiente de bosque fresco, pinos y neblina, atrayendo a visitantes que buscan descanso y naturaleza.
El centro ecoturístico se distingue por una propuesta de hospedaje que prioriza la integración con el entorno. Sus cabañas están equipadas con chimenea, baño privado y conexión wifi, garantizando comodidad sin sacrificar la esencia rústica. Además, ofrece áreas de acampada y espacios con hamacas para quienes desean una conexión más directa con el paisaje. Esta oferta de alojamiento se complementa con una variedad de actividades al aire libre diseñadas para toda la familia, que incluyen una tirolesa, renta de bicicletas, áreas de juegos y veredas naturales para senderismo, permitiendo a los visitantes explorar la riqueza ambiental del municipio zapoteca.
Más allá del paisaje y la aventura, Rancho San Melchor resalta por su propuesta gastronómica. El sitio opera una granja acuícola con más de una década de experiencia en el cultivo de truchas, producto estrella de su comedor campestre. Los comensales tienen la oportunidad de degustar este pescado en diversas preparaciones, como al mojo de ajo o a la mexicana, complementando el menú con bebidas y antojitos tradicionales hechos al comal que realzan la cocina serrana. El acceso al rancho es por el kilómetro 137 de la carretera federal Oaxaca–Puerto Ángel, a unas tres horas de la capital del estado, lo que facilita tanto la visita de un día como estancias prolongadas para explorar a fondo la región y sus tradiciones.
La visita a San Melchor puede ser el punto de partida para un recorrido más amplio por la zona, que ofrece experiencias adicionales como talleres gastronómicos, caminatas guiadas y la oportunidad de conocer el Centro de Medicina Tradicional. De esta forma, el rancho no solo se consolida como un atractivo de tranquilidad y gastronomía, sino también como una puerta de entrada para vivir la hospitalidad serrana y reconectar con el espíritu festivo de Oaxaca en un entorno natural.

