Por: Oscar García
En Oaxaca, el coordinador estatal del programa Vive Saludable Vive Feliz, Rogelio Arias Rodríguez, conoce bien la magnitud del reto para bajar los índices de obesidad y el consumo de productos chatarra en Oaxaca. En una primera evaluación, 43 mil 937 niños fueron medidos y pesados; los resultados preocupan: más de 18 mil con obesidad o sobrepeso, mientras apenas 22 mil se mantienen en parámetros normales.
Las familias acostumbran a sus hijos desde muy pequeños a beber refresco; es parte de la mesa, del desayuno, de las fiestas.
La estrategia, respaldada por el IMSS, el DIF y la Secretaría de Salud, busca concientizar desde las aulas. En las cooperativas escolares se instruye a los encargados sobre qué alimentos ofrecer, se distribuyen manuales de orientación y se implementan huertos escolares, donde los niños aprenden a cultivar hortalizas y a valorar la comida fresca.
México, advierten los expertos, es el país que más refresco consume en el mundo, y Oaxaca ocupa el tercer lugar nacional. Por eso, el debate sobre un nuevo impuesto o un alza de precios en las bebidas azucaradas ha vuelto a ponerse sobre la mesa.
Pero más allá de las medidas fiscales, la verdadera batalla está en las familias y en las escuelas. “Si un niño aprende a reconocer qué productos son dañinos, dejará de pedirlos”, asegura el funcionario.
En los patios escolares, los pequeños huertos verdes contrastan con la omnipresencia de las botellas de refresco en las tiendas. La esperanza es que esos brotes de lechuga, jitomate y rábanos germinen también en nuevos hábitos alimenticios que acompañen a las próximas generaciones.
La campaña “Vive Saludable, Vive Feliz” es una estrategia nacional de prevención y promoción de la salud que en Oaxaca coordina el Instituto de Educación Pública del Estado (IEEPO) junto con el IMSS, el DIF y la Secretaría de Salud.
Su objetivo central es combatir la obesidad y el sobrepeso infantil mediante cambios en la alimentación y los hábitos de vida, sobre todo desde las escuelas y las familias.
Meta de la campaña
Cambiar los hábitos alimenticios y de consumo de la niñez y las familias, para prevenir obesidad, diabetes y enfermedades cardiovasculares, logrando comunidades más sanas y con mejor calidad de vida.
