En vísperas de las fiestas decembrinas, autoridades estatales y locales en Oaxaca han intensificado sus llamados a minimizar el uso de pirotecnia, destacando los peligros que representa para la infancia y los animales. El titular de la Coordinación Estatal de Protección Civil y Gestión de Riesgos, Manuel Maza Sánchez, enfatizó que ningún tipo de fuego artificial es inofensivo, ya que puede causar taquicardias, temblores, náuseas y aturdimiento, además de accidentes graves como quemaduras.
En diciembre de 2025, se reportaron al menos tres incidentes relacionados con explosivos en la región, lo que motivó un operativo de prevención para disuadir su venta y empleo. Organizaciones animalistas, por su parte, advierten que los estruendos generan estrés extremo en mascotas y fauna silvestre, provocando desorientación y hasta muertes. Esta preocupación se extiende a personas con autismo o discapacidades, quienes experimentan crisis sensoriales por el ruido. De esta forma, la iniciativa busca transformar tradiciones festivas en prácticas más seguras y conscientes.
Por ello, municipios como Huajuapan de León y Santa Cruz Xoxocotlán han implementado medidas concretas. En Huajuapan, la Expo Feria 2025 se inauguró sin fuegos artificiales para evitar impactos en animales y reducir la contaminación acústica. Mientras tanto, en Xoxocotlán, talleres preventivos dirigidos a niñas y niños demostraron visualmente los daños de la pirotecnia, fomentando una educación temprana sobre sus riesgos. Estas acciones se alinean con recomendaciones nacionales, como las del Sistema Nacional de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes, que promueve celebrar el fin de año con alegría pero sin explosivos, priorizando la integridad física de vulnerables. Así, la campaña no solo previene emergencias médicas, sino que fomenta un cambio cultural hacia festejos inclusivos y respetuosos con el entorno.
En resumen, estos esfuerzos colectivos en Oaxaca responden a una problemática recurrente en temporadas festivas, donde el equilibrio entre tradición y seguridad se convierte en prioridad. Al optar por alternativas como luces LED o eventos sin ruido, la sociedad puede disfrutar de una Navidad armónica, minimizando daños innecesarios y promoviendo el bienestar general.

