Desde el fin de semana, las expo ferias de Día de Muertos autorizadas por el cabildo de Oaxaca de Juárez iniciaron operaciones en el jardín Antonia Labastida y la calle Macedonio Alcalá, atrayendo a visitantes tempranos en una temporada turística que promete miles de arribos. No obstante, un recorrido reveló irregularidades persistentes: al menos tres puestos en Alcalá ofrecen botellas de mezcal y curados, contraviniendo el artículo 26 del reglamento para el control de actividades comerciales y de servicios en vía pública, que expresamente prohíbe autorizar la venta de bebidas alcohólicas en espacios públicos. Esta práctica ocurre a escasos metros de la escuela primaria Benito Juárez, lo que resalta la falta de supervisión.
Además, entre los aproximadamente 200 puestos estimados, se detectaron productos textiles de maquila y artesanías foráneas, como prendas que aparentan provenir de India, alejándose del enfoque en creaciones locales oaxaqueñas y mexicanas. El ayuntamiento no ha transparentado el dictamen de permisos temporales, dejando en opacidad el número exacto de autorizaciones y su vigencia, a diferencia de años previos donde se detallaban estos aspectos.
Por fortuna, en esta ocasión se limitaron los espacios a los dos mencionados, evitando la ocupación de avenidas como Constitución y La Reforma, que en ediciones pasadas albergaron similares eventos. Basado en permisos del año anterior, las ferias se extenderán hasta inicios de noviembre, coincidiendo con el pico de turismo por las celebraciones de Muertos.
