Oaxaca despidió el pasado 4 de septiembre de 2025 al icónico Estadio Eduardo Vasconcelos, un recinto que por más de 70 años albergó la pasión del béisbol local. Inaugurado en 1950 y renovado en 1996, este estadio fue testigo del triunfo de los Guerreros de Oaxaca, campeones de la Liga Mexicana de Beisbol en 1998. Su demolición marca el fin de una era, pero también el comienzo de un ambicioso proyecto que promete revitalizar el deporte y la cultura en la región.
A partir de 2026, la capital oaxaqueña estrenará la Ciudad de los Deportes, un complejo moderno que incluirá el nuevo estadio de los Guerreros. Con capacidad para 8 mil personas, el recinto destacará por su diseño sostenible, con iluminación de bajo consumo, pantallas de alta definición, sonido envolvente y un sistema de recuperación de aguas pluviales. Además, contará con 18 palcos, áreas comerciales, espacios verdes y un museo dedicado a la historia del equipo, que abrirá sus puertas en el 30 aniversario de los Guerreros.
Este proyecto trasciende lo deportivo al integrarse con iniciativas como el Polideportivo Venustiano Carranza, el Barrio Mágico de Jalatlaco y el Paseo Juárez El Llano, formando un corredor cultural y recreativo. La intervención urbana, liderada por el arquitecto José Pablo Ambrosio, incorporará materiales regionales como la cantera, arborización y calles peatonales, reforzando la identidad oaxaqueña.
El nuevo estadio, el primero 100% sostenible en México, incluirá pasto sintético, una biblioteca, un planetario, plazas públicas, estacionamiento subterráneo y espacios gastronómicos. María Isabel Grañén Porrúa, presidenta de la Fundación Alfredo Harp Helú, destacó que este espacio rendirá homenaje a la comunidad deportiva y fortalecerá el desarrollo social de Oaxaca, consolidando un legado de unión y orgullo regional.
