A sus 100 años, Don Gonzalo Villarreal Ballesteros, destacado líder comunitario de Cuicatlán, persiste en su lucha por concretar el encauzamiento del Río Grande, un proyecto clave para prevenir inundaciones y proteger a las familias de la cabecera municipal y sus 15 agencias. Con un costo estimado superior al millón de pesos, la iniciativa enfrenta obstáculos por la falta de respaldo económico de los gobiernos federal y estatal, lo que llevó a su cancelación temporal. Pese a esto, Don Gonzalo mantiene su compromiso con el desarrollo de la región, conocida como la Tierra del Canto.
En colaboración con el presidente municipal, Juan Hernández Cruz, se exploraron alternativas para financiar la obra, pero las limitaciones presupuestales frustraron los esfuerzos. Lejos de rendirse, Don Gonzalo aboga por nuevas estrategias que mejoren los servicios en los 13 barrios y colonias de Cuicatlán, buscando reducir el rezago y fomentar la igualdad. Su visión se centra en el bienestar colectivo, promoviendo proyectos que trasciendan las administraciones y beneficien a las futuras generaciones.
Sin embargo, el líder comunitario señala un desafío adicional: la falta de unidad entre autoridades auxiliares y representantes, quienes, según él, priorizan intereses personales o políticos sobre el trabajo conjunto. Don Gonzalo hace un llamado a cambiar esta mentalidad, instando a las autoridades a enfocarse en el bien común para fortalecer el desarrollo de Cuicatlán. Aunque reconoce que tal vez no vea todos sus proyectos materializados, su labor se enfoca en sentar las bases para un futuro más próspero.
