Por Óscar García
En el marco del Día de la Bandera, el gobernador de Salomón Jara Cruz encabezó la ceremonia conmemorativa realizada en la Plaza de la Danza, donde se llevó a cabo la incineración, reposición y abanderamiento de lábaros patrios, en un acto solemne que reunió a autoridades civiles y militares.
Acompañado por integrantes del Gobierno del Estado, del presidente municipal de Oaxaca de Juárez, Raymundo Chagoya, así como mandos de la VIII Región Militar, el mandatario presidió los honores al símbolo supremo de identidad nacional en el corazón del Centro Histórico de la Verde Antequera, espacio emblemático donde convergen historia, tradición y memoria colectiva.
Durante su mensaje, el titular del Ejecutivo estatal subrayó que la Bandera Nacional es memoria viva de quienes ofrendaron su vida por la patria y reflejo de las luchas que han forjado la libertad y soberanía del país. Recordó el significado de sus colores: el verde como esperanza, el blanco como unidad y paz, y el rojo como la sangre generosa de los héroes nacionales. En el centro, destacó, el águila sobre el nopal devorando la serpiente representa origen, resistencia y destino.
Desde este espacio histórico, dirigió un mensaje a las juventudes, a quienes llamó a convertirse en estandarte del cambio y del futuro de la nación. Señaló que honrar la Bandera debe traducirse en estudio, trabajo honesto y compromiso social.
En un contexto que calificó como crucial para el país, afirmó que México enfrenta desafíos que exigen unidad y firmeza. Sostuvo que Oaxaca se suma a la voluntad nacional de fortalecer la seguridad y la paz, en coordinación con la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, cuya ceremonia fue seguida de manera simultánea desde el Campo Marte.
Reiteró que ningún grupo estará por encima de la ley ni de las instituciones construidas por el pueblo mexicano, y reconoció la labor de las Fuerzas Armadas, la Guardia Nacional y la Marina en la defensa de la soberanía y la seguridad de las familias.
La ceremonia concluyó con la reposición de banderas y el refrendo del compromiso institucional con los valores que representa el lábaro patrio.

