El huracán Erick no solo dejó afectaciones en comunidades de la región Costa; también impactó directamente a los campamentos comunitarios dedicados a la protección de la tortuga marina, poniendo en riesgo años de esfuerzos de conservación.
Un informe de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) confirmó daños severos en al menos seis campamentos ubicados en playas clave para la anidación de esta especie en peligro de extinción. Las afectaciones ocurrieron en La Escobilla, La Ventanilla, Mazunte y Punta Cometa, del municipio de Santa María Tonameca; así como en Punta Zicatela, en Puerto Escondido, y La Bocabarra Corralero, en Pinotepa Nacional.
Las fuertes lluvias y vientos provocaron daños considerables en la infraestructura: techos destruidos, cercas derribadas, corrales de incubación afectados y sistemas de energía inutilizados. Estas instalaciones son fundamentales para realizar labores como la recolección de huevos y la liberación de crías.
Brigadas integradas por personal de Conanp y voluntarios de las comunidades realizaron recorridos posteriores al paso del huracán para evaluar los daños y contabilizar las pérdidas. Aunque aún no se tiene una cifra exacta, se reporta la pérdida de numerosos nidos de tortuga golfina (Lepidochelys olivacea), una de las especies más protegidas en la región.
La contingencia ha obligado a suspender temporalmente las labores de protección y vigilancia, justo en plena temporada de anidación, lo que incrementa la vulnerabilidad de las tortugas ante depredadores y saqueadores.
Los campamentos afectados forman parte de una red de conservación reconocida por su impacto ambiental y comunitario. Ahora, enfrentan el reto urgente de reconstruir sus espacios para continuar con su labor en uno de los corredores más importantes de anidación en el Pacífico mexicano.

