En Oaxaca, un grupo de ambientalistas, encabezado por Nazario García, protestó frente al Palacio de Gobierno para exigir la intervención inmediata de las autoridades estatales y federales ante la destrucción de manglares en playa Aragón, Zipolite, municipio de San Pedro Pochutla. Los activistas denuncian que desarrollos inmobiliarios están devastando esta zona protegida, violando normas oficiales mexicanas que resguardan esta especie en peligro de extinción. Además, alertaron sobre la falta de acción de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), a las que acusan de ser cómplices de los ecocidios en la región.

La protesta se intensificó tras las amenazas de muerte recibidas por los ambientalistas, quienes aseguran que su única intención es proteger los recursos naturales de Oaxaca. García señaló que la semana pasada presentaron una denuncia formal y entregaron ayer un oficio al gobernador Salomón Jara, exigiendo medidas para frenar el daño ambiental. También se dirigieron a la Comisión Estatal de Derechos Humanos para solicitar protección para los activistas de Tonameca, donde, según vecinos, los conflictos se resuelven con violencia. Los manifestantes advierten que los manglares, esenciales para la estabilidad de los ecosistemas costeros, están siendo sacrificados por intereses económicos.

Por otro lado, los ambientalistas criticaron la ineficacia de las políticas públicas ambientales en Oaxaca, citando problemas como la contaminación del río Atoyac y la proliferación de más de 5 mil tiraderos a cielo abierto, cifra que supera las estimaciones oficiales. Demandan una acción coordinada entre el gobierno estatal, Semarnat y Profepa para garantizar la preservación de los ecosistemas y la seguridad de quienes los defienden.

